Corona Virus un duro golpe para el mundo deportivo

La pandemia del coronavirus ha supuesto un duro golpe para el deporte a nivel global, con la suspensión de las ligas de fútbol en Europa y el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Además, clubes deportivos de todo el mundo se enfrentan a los mismos problemas. En las últimas décadas, el deporte se ha convertido en un negocio que mueve miles de millones de dólares. El fútbol es una pasión que une a miles de personas de todo el planeta. Pero la crisis del coronavirus ha supuesto el cierre de un mercado global con unas ventas en servicios y productos que en 2018 ascendieron a 489.000 millones de dólares.

Ahora el modelo de negocio de muchos deportes está amenazado. Aunque cada uno tiene sus propias características, hay tres formas de recaudar dinero que todos comparten: los acuerdos de emisión, los contratos de patrocinio y los ingresos derivados de la venta de entradas. Todos estos ingresos se están evaporando.

Hay optimismo en algunos sectores, que creen que las medidas de confinamiento serán un golpe a corto plazo para las empresas. Sin embargo, muchos ejecutivos deportivos creen que las consecuencias se prolongarán en el tiempo.

Las ganas de los espectadores de volver a los estadios abarrotados se pondrán a prueba. Habrá grandes e importantes cambios. Las cadenas de televisión están recalculando el valor de los modelos de negocio que dependen del deporte en directo para mantener los suscriptores. Los patrocinadores, por su parte, están recortando el gasto en respuesta a una inminente recesión mundial. La retribución de los principales atletas se verá reducida durante los próximos meses o incluso años en algunos casos.

Aunque los analistas creen que es demasiado pronto para calcular el impacto que la pandemia ha tenido en el deporte, la consultora KPMG predice que las «Cinco Grandes» ligas de fútbol y sus clubes de Inglaterra, España, Alemania, Francia e Italia sufrirán pérdidas de casi 4.000 millones de euros por cancelaciones de los partidos, su retransmisión y patrocinios.

Se espera que algunos deportes hagan frente a la crisis de sus finanzas mejor que otros. Los organizadores torneo de tenis de Wimbledon, cancelado este año y de los Juegos Olímpicos de Tokio, pospuestos hasta el próximo verano, creen que sus pólizas de seguro recuperarán la gran mayoría de los gastos. Pero muchos clubes de fútbol han reconocido que las pólizas de sus seguros no cubren pandemias.

Muchos futbolistas han respondido a esta situación renunciando a parte de su sueldo. Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, dos de los deportistas mejor pagados del mundo, han aceptado recortes salariales, al igual que sus compañeros de equipo del FC Barcelona y la Juventus. Los principales ejecutivos de la NBA también han anunciado recortes salariales en los últimos días. En Inglaterra, los clubes también quieren que los jugadores acepten rebajas salariales temporales.

Enders Analysis, la consultora, cree que los equipos de fútbol de Europa, considerados instituciones en muchas ciudades y pueblos, podrían recibir ayudas del Estado para evitar su quiebra.

La actual falta de retransmisión de deportes en directo está poniendo en jaque al modelo de negocio de las cadenas de televisión tradicionales como Disney y WarnerMedia en EEUU; Sky y Discovery en Europa y beIN en Oriente Medio. Todas han invertido miles de millones de dólares en derechos de retransmisión para intentar competir en la era de Netflix.

Estas empresas intentan obtener un beneficio con la venta de publicidad que se emite durante la retransmisión de los partidos, con costosas suscripciones o cobrando tarifas elevadas a las compañías de cable. Su modelo de negocio ha inflado el valor de los derechos deportivos y de la industria en su conjunto.

A medida que el coronavirus se ha convertido en un problema mundial, la defensa del valor de los contratos de retransmisión se ha vuelto fundamental. Los campeonatos de la Eurocopa 2020 y Copa América, torneos emblemáticos de las selecciones de Europa y Sudamérica, que estaba previsto se disputaran en junio, se han aplazado hasta el próximo año.

La Fórmula 1 ha pospuesto hasta la fecha el Gran Premio de Australia, Bahréin, Vietnam, China, Holanda, España, Mónaco y Azerbayán.

Aun así, se está elaborando un calendario reducido de entre 14 y 16 carreras para finales de este año, frente a las 22 programadas. Los ejecutivos de F1 creen que esto es suficiente para cubrir los contratos de retransmisión que en 2019 tuvieron un coste de 565 millones de dólares, aproximadamente el 40% de los ingresos totales de F1.

Ya han comenzado las difíciles negociaciones entre ligas, cadenas de televisión y anunciantes para ver quién corre con los gastos de la derivados de la pandemia. Las conversaciones son amistosas, ya que las cadenas de televisión no quieren poner en peligro los acuerdos futuros.

La ausencia de deportes en directo también está acelerando un debate en los medios de comunicación sobre el futuro a largo plazo de los modelos de financiación para las grandes cadenas. Grupos digitales como Amazon, que ha comprado los derechos del Reino Unido para transmitir algunos partidos de la Premier League, así como los torneos de tenis, suponen ahora una amenaza para los canales tradicionales, ya que ofrecen a los aficionados paquetes más baratos y personalizados.

Dado que crisis del coronavirus ya está afectando seriamente a la economía y las finanzas de las empresas, muchos organismos deportivos quieren adaptarse para afrontar mejor el próximo impacto financiero. Muchas competiciones ya cuentan con estas medidas, pero ya ha habido llamamientos para endurecer las actuales condiciones.

El año pasado, la F1 introdujo un límite para que ningún equipo pudiera gastar más de 175 millones de dólares, aunque esto no incluye los salarios de los corredores ni los presupuestos de marketing. Aunque la mayoría de los equipos nunca llegan a esa cifra, las escuderías que lo hacen- Mercedes, Red Bull y Ferrari – dominan la competición.

Zak Brown, consejero delegado de McLaren, cree que, ante las actuales circunstancias, sería «irresponsable» no reducir más el límite hasta los 100 millones para garantizar que los equipos más pequeños sobrevivan a la crisis. Las grandes escuderías lucharán para que no sea así.

Fuente: https://www.expansion.com/directivos/deporte-negocio/2020/04/07/5e8b98e2468aeb4e2b8b45bc.html

Categorías: Varios

0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *